Cortadores de queso por mundobercho 2019

Factores que debes tener en cuenta antes de comprar un cortador de queso

Tipos de cortadoras de queso

En su mayor parte, las cortadoras de queso pueden dividirse en dos categorías principales: cortadoras manuales y cortadoras de sobremesa. Aunque las cortadoras de fiambres manuales son las más populares, se puede esperar que las versiones de sobremesa sean más fiables a largo plazo. Otra gran ventaja de las cortadoras de fiambres de mano es que son bastante portátiles. Por otro lado, las cortadoras de sobremesa pueden procesar mucho más queso que sus contrapartes de mano, por lo que normalmente se debe a sus particularidades.

 Cortadoras de queso de mano – Muy populares gracias a su forma compacta, las cortadoras de queso de mano pueden parecerse en cierta medida a las peladoras de frutas y verduras. Si somos honestos, se puede esperar que algunos de ellos se comporten como tales, aunque no se puede esperar que una cortadora de queso haga el trabajo de una peladora de verduras con la misma eficiencia. No sólo eso, sino que también ocupan menos espacio de almacenamiento, lo que es una gran característica en sí misma.

 Cortadoras de queso de mesa – Estas cortadoras por lo general tienen una base resistente y acomodada para ayudarle a procesar una gran cantidad de queso a la vez. Estas rebanadoras son perfectas para aquellos que no carecen de espacio de almacenamiento. Lo mejor de las rebanadoras de sobremesa es la base estable que le proporciona un buen agarre durante el proceso de rebanado, lo que hace que la rebanadora sea mucho más fácil de controlar en todo momento. Además, también se puede esperar que las cortadoras de queso de mesa procesen queso duro y blando con aproximadamente la misma eficiencia.

 

 

Calidad de las rebanadas

Un rebanador de queso se juzga en primer lugar por su capacidad de rebanar queso. Esto debería ser realmente una prioridad por encima de todo lo demás acerca de la cortadora, sin importar cuán bien construida o versátil pueda ser. Decimos esto porque algunas rebanadoras son conocidas por ser incapaces de manejar queso blando mientras trabajan relativamente bien con queso duro o al revés. En algunos casos, pueden ser capaces de cortar el queso, pero lo harán de manera desigual.

Tenga en cuenta que la calidad de las lonchas es más o menos una indicación clara de la calidad general de la cortadora en sí. Así que en este sentido, la calidad de las lonchas debe juzgarse no sólo por su grosor, sino también por el grado de control que se tenga sobre el proceso. Para ser justos, la falta de control con respecto al grosor de las lonchas es un problema común entre los rebanadores, especialmente los que se encuentran en el extremo inferior del espectro.

Ergonomía

Una rebanadora de queso no debe causarle ninguna molestia al usarla por largos períodos de tiempo. A decir verdad, usted no debería estar usando una rebanadora por mucho tiempo de todos modos, pero si sucede que necesita procesar una gran cantidad de queso, entonces lo último que quiere es que la rebanadora le haga daño a sus palmas o que se afloje después de cierto número de rebanadas. Por lo general, son las cortadoras de mano las que desarrollan problemas de holgura cuando se utilizan durante períodos prolongados de tiempo, así que tenga eso en cuenta al hacer una compra.

Las cortadoras de sobremesa también pueden desarrollar ciertas particularidades con el paso del tiempo, sobre todo en lo que respecta a su ergonomía. Es muy importante que una rebanadora de queso, especialmente una con base, tenga pies de goma y crestas en los mangos. Esto no sólo le dará más control sobre el proceso de rebanado, sino que también asegurará que la rebanadora mantenga su integridad estructural a largo plazo a medida que la utilice con más frecuencia.

Fácil de limpiar

Hay modelos de corta queso que podrás introducir hasta en el lavavajillas, y otros que deberás limpiar pasando un trapo húmedo por su hojilla debido a su forma y tamaño. Si tomas en cuenta esto, las primeras presentaciones son las más simples de limpiar.

Accesorios

Un cuchillo para queso suele venderse sin accesorios destacables. Cuando los hay corresponden a tablas de picar o si se trata de circular, campanas acrílicas para una mejor conservación del producto.

 

¿Queso duro o queso blando?

Comenzaremos por la clasificación por la materia prima, la leche.

  • Quesos con leche de oveja: son por lo general más cremosos y aromáticos. Contienen un mayor nivel de grasas y de vitaminas que el resto, ya que este tipo de leche es muy nutritiva y beneficiosa para el sistema cardiovascular inmunológico y nervioso.
  • Quesos con leche de cabra: cremosos, blandos y con un fuerte olor y sabor. De naturaleza ácida debido a los ácidos grasos que contiene. Recomendables para las dietas bajas en potasio.
  • Quesos con leche de vaca: son los más comunes, debido a que las vacas producen una mayor cantidad diaria de leche y por lo tanto, se pueden fabricar más quesos. Tienen un sabor más suave y una menos cantidad de grasa que el resto porque es común usar leche descremada, sin embargo, la grasa es uno de los elementos que más influyen en el sabor y usar leche descremada es sinónimo de pérdida de sabor.
  • Quesos con leche de búfala: este tipo de leche tiene un sabor peculiar, levemente endulzado y color muy blanco.

Maduración

Implica el tiempo, medido en día, que ha fermentado cada queso. No todos los tipos de quesos aceptan todos los niveles de maduración, por lo que debemos conocer que tipos hay y que implican. Consideraremos un queso tierno como el que ha madurado menos de 7 días (en el caso de que el queso pese 1.5kg o más); en general suelen tambien ser quesos poco grasos o desnatados; porque la grasa adquiere mejor sabor al madurar. Semicurado, el queso que ha tenido una maduración inferior a 35 días; podemos encontrar la mayor parte del queso de oveja y una gama de quesos semi grasos; como el propio queso brie.

El queso curado, con gran presencia del queso de cabra, sería el que ha madurado menos de 105 días. En general, suelen ser quesos más grasos porque el alto contenido en grasa “envejece” bien y aporta presencia a este tipo de quesos. Y finalmente, el queso viejo, de más de 180 días y el añejo, que supera los 270 y puedes llegar al año entero de maduración. Son quesos con mucha “pegada” y un sabor muy robusto, en general eclipsan cualquier otro sabor y deben ser usados en pocas cantidades o con complementos discretos; como las uvas o un dulce suave. Normalmente, un vino suele bastar, pues matan el resto de sabores con los que combinan. La maduración vuelve los diferentes tipos de queso muy distintos aunque vengan de la misma leche.

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